Desilusiones.

Hay muchas causas de desilusiones pero todas causan el mismo efecto.
Te hieren, duelen, nace la desconfianza y en cierto punto te sorprenden.
Hay desilusiones que son de esperar y hay otras que nunca te la imaginaste,
pero cualquiera de las dos te va a sorprender porque el acto siempre te dejará
con la boca abierta.
Aunque nosotros no pensamos seguidamente en esto, es difícil imaginar cuanto
una desilusión te puede afectar en tu cotidiano. Se interpone en cualquier
actividad que hagas durante el día y está ahí presente siempre, no necesitas
de un recordatorio. Lo más triste de una desilusión es que va a venir de 
un ser que quieres o amas; un familiar, un amor o una amistad.
Si alguien te falla en algún momento de la vida,
tal vez no es porque es una mala persona o quiere lo peor para ti,
es que probablemente no tiene la valentía de hacer algo correcto en donde
su presencia es sumamente necesaria simplemente está lleno de cobardía.
Y probablemente nunca aceptará que es cobardía y se creerá que está
haciendo lo correcto y tiene la razón... pero no le destrocemos su 
hermosa ida al espacio, que lo disfrute. Pero que tenga cuidado
cuando llegue al sol que no vaya a pensar que es una simple bombilla 
que puede tocar, porque si sigue en ese viaje pobre de esa persona, se va a quemar. 


Lo peor de una desilusión no es la desilusión, es que que viene de una persona que aprecias.